Carrera Docente: Otro paso histórico para la Educación

Lunes 08 de Febrero, 2016

La semana pasada el Senado despachó el proyecto de ley que crea un Sistema de Desarrollo Profesional – carrera docente -, que beneficiará gradualmente a más de 200 mil profesores a nivel nacional a partir del año 2017 y hasta el 2026.
Este es un avance auténtico que mejorará las condiciones de trabajo y el estatus del rol del profesor en nuestra sociedad; y aporta elementos imparciales para la mejora de la calidad del sistema educacional. Todos objetivos por los cuales, el Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet, ha trabajado e incluido en su agenda legislativa.
Se garantiza el acompañamiento permanente del Estado desde la formación inicial, por ello las carreras de pedagogía serán impartidas únicamente por universidades que acrediten sus programas y carreras, con mecanismos que garanticen formación de calidad de parte de las mismas; se contempla un proceso de inducción al mundo laboral, con un mentor asignado para acompañar al docente principiante; se establece una progresión en tramos en el que el profesorado accederá a determinados niveles de remuneración y un Sistema de Apoyo Formativo conforme los requerimientos de los alumnos de cada establecimiento; se establece, también, una mejora remuneracional del orden de un 30%; se avanza en una distribución de las horas lectivas y no lectivas para alcanzar una distribución de 65% y 35% respectivamente, entre otras importantes modificaciones.
Estas transformaciones profundas, buscan mejorar la apreciación y ejercicio de la labor docente, el cual tiene un valor incalculable para la sociedad. La aprobación de este Proyecto de Ley es un hito en la historia de la educación nacional, porque simboliza la mayor transformación del trabajo docente que hemos visto en las últimas décadas.
Esta reforma eleva la calidad de las carreras de pedagogía de acuerdo a requisitos más exigentes que comienza desde el ingreso. Otro punto que quisiera destacar, es la formación continua gratuita para quienes se desempeñan en establecimientos financiados con fondos públicos a fin de atender los requerimientos concretos para avanzar en la mejora de los aprendizajes requeridos.
Todos estos cambios mejorarán la labor docente, generando mejores educadores en nuestras aulas y por ende, mejores alumnos y personas para nuestra sociedad.
Lo vivido estos días en Chile pasará a la historia, porque se ha reforzado el trabajo del agente principal del proceso educativo. Sabemos que los desafíos continúan, pero tenemos certeza que tendrán una correcta implementación prestando atención a la experiencia, conocimiento y necesidades de las escuelas y sus equipos de educadores y profesores; quienes son los protagonistas de la implementación de un cambio que tendrá influencia decisiva en la mejora de la calidad de la educación de niños, niñas y jóvenes de nuestro país.
Por cierto, hay tareas y desafíos que demandarán nuevos esfuerzos para seguir avanzado en calidad, para ello estamos ciertos que los profesores y profesoras de nuestra región, estarán dispuestos para el trabajo colaborativo y reflexivo tan necesario para recuperar la confianza, dignidad y reconocimiento de la profesión docente.