El gran paso de la Gratuidad en la Educación

Lunes 01 de Febrero, 2016

Lo vivido durante las últimas semanas es histórico, la gratuidad se ha hecho real. El cumplimiento del compromiso de la Presidenta Michelle Bachelet de establecer la gratuidad en educación superior a partir de este año, beneficiará a más de 160 mil estudiantes de primer año y de cursos superiores de todo el país, pertenecientes a los 5 primeros deciles de ingreso de la población, que se encuentren matriculados en las instituciones que hayan adscrito al proceso de gratuidad y que en la región del Biobío sumará a cerca de 30 mil estudiantes beneficiados.
En estos días hemos podido recabar cientos de testimonios de jóvenes provenientes de hogares vulnerables del país y la región, que producto de su esfuerzo y el de sus familias, han logrado ingresar a la educación superior.
Esta ha sido la mejor noticia iniciando el año. Por primera vez en décadas podemos decir que la educación superior no seguirá siendo un privilegio reservado sólo para quienes puedan pagarla. Podremos decir que los sueños de desarrollo profesional para muchos estudiantes no se transformarán en una pesada mochila económica y fuente de endeudamiento futuro. Podremos decir, con orgullo, que estamos construyendo un verdadero derecho y que sentará las bases del Chile justo e inclusivo que queremos construir.
Si bien este 2016 la gratuidad se centrará sólo en universidades que se hayan adscrito a este proceso, debemos destacar el aumento considerable en el monto de la Beca Nuevo Milenio II, y la creación de la Beca Nuevo Milenio III, ambas dirigidas a estudiantes que pertenezcan al 50% de la población más vulnerable que se matriculen en CFT e Institutos profesionales, universidades con carreras técnicas y escuelas de las Fuerzas Armadas acreditadas al 31 de diciembre de 2015, sin fines de lucro o que hayan manifestado la voluntad de serlo. El detalle de esta información se encuentra en www.becasycreditos.cl.
Este enorme cambio, y su impacto en los hogares de Chile, refuerza nuestro convencimiento de que la reforma educacional que impulsamos va en la dirección correcta. Estamos pavimentando un camino que permitirá que él o la estudiante que tenga talentos y capacidades pueda acceder a la educación superior, independiente de si tiene o no los recursos para costearse una carrera. Hemos abierto una puerta que permitirá que miles de nuestros jóvenes sueñen con libertad el futuro que quieren construir.
La semana pasada tuvimos la posibilidad de conocer a Constanza Pérez y Bastián Reykel de la provincia del Biobío, entre los miles de beneficiarios de gratuidad en educación superior a contar del año 2016. Así la reforma educacional toma rostro, nombre y apellido. Es así como el programa de gobierno de la Presidenta Bachelet cobra su sentido más profundo. El cual busca un Chile más justo y una educación que recobra la senda que nunca debió abandonar, es decir entendida como un derecho social, no como un bien de consumo.